
Dicen que la unión hace la fuerza, y esta candidatura es una muestra de eso. A poco más de una hora de Roma, en el corazón de la región de la Ciociaria, en Italia, cuatro ciudades con más de dos mil años de historia decidieron dejar de lado la mentalidad localista (campanilismo se lo llama en italiano) para presentarse juntas a uno de los reconocimientos culturales más importantes del país.
Se trata de Anagni, Alatri, Veroli y Ferentino, municipios de la provincia de Frosinone que impulsan la candidatura conjunta de Hernica Saxa para convertirse en Capitale Italiana della Cultura 2028.
El proyecto reúne territorios que ya estaban habitados mucho antes de la fundación de Roma por el pueblo de los Ernici y que hoy conservan un patrimonio que abarca desde murallas megalíticas y restos romanos hasta iglesias medievales, monasterios y tradiciones que siguen vivas.
Hernica Saxa: un proyecto para redescubrir el interior de Italia
La candidatura de Hernica Saxa nació con una idea clara: mostrar que el patrimonio cultural italiano no se limita a las grandes ciudades. El nombre del proyecto no es casual. Hernica Saxa significa literalmente “las piedras de los Hernici”, el antiguo pueblo itálico que habitaba esta zona del centro de Italia mucho antes de la expansión de Roma.
Una mujer preparando pasta en Alatri, Italia. Foto Mattia PanzaEn conjunto, las cuatro ciudades no alcanzan los 90 mil habitantes, pero cuentan con el apoyo de todos los municipios de la provincia de Frosinone, que supera los 460 mil residentes.
El proyecto propone una forma diferente de turismo cultural, centrada en territorios menos visitados pero con una historia milenaria. El promotor de la candidatura, Antonio Ribezzo, lo explica de manera directa: “Hemos creado grandes expectativas en un territorio que muchas veces se siente abandonado, pero que nunca se rinde. No existen solo Roma o Venecia: hay otros 8.000 municipios en Italia y es necesario promover un turismo diferente”.
La idea también busca recuperar una antigua tradición de colaboración entre ciudades del territorio, inspirada en la llamada Liga Ernica, una alianza que ya existía hace más de dos mil años.
Anagni, la ciudad de los Papas
La primera parada del recorrido organizado fue Anagni, conocida como la “ciudad de los Papas” y antigua capital de los hérnicos.
Anagni, con gran valor histórico. Foto Mattia PanzaDurante la Edad Media, varios pontífices tuvieron aquí su residencia, entre ellos Inocencio III y Bonifacio VIII. En esta ciudad ocurrió además uno de los episodios más famosos de la historia medieval europea: el llamado Schiaffo di Anagni, el enfrentamiento entre el papa Bonifacio VIII y los emisarios del rey francés Felipe IV.
Hoy, el patrimonio histórico de la ciudad se conserva en lugares como la catedral y su famosa cripta de San Magno, considerada una de las joyas del arte medieval italiano. De hecho, los guías locales la llaman la “Capilla Sixtina del Medievo” por la calidad de los frescos que hay en su interior.
La Cripta de San Magno en Anagni, Italia. Foto Mattia PanzaEl alcalde de la ciudad, Daniele Natalia, destacó el valor histórico del territorio: “Es un orgullo presentar al mundo las bellezas de este territorio, rico en historia, monumentos, arte y cultura”.
Alatri y murallas megalíticas y religión
Otra de las ciudades protagonistas del proyecto es Alatri, famosa por sus murallas poligonales, también conocidas como murallas ciclópeas.
Estas estructuras monumentales, construidas con enormes bloques de piedra perfectamente encajados, forman una de las acrópolis mejor conservadas de Europa. Caminar entre las murallas es sin dudas una experiencia que transporta al pasado.
Vista de las murallas de Alatri. Foto Mattia PanzaLa ciudad también conserva numerosas iglesias históricas y obras de arte que muestran la continuidad cultural del territorio desde la antigüedad hasta la actualidad. Lo explica el alcalde, Maurizio Cianfrocca, de manera clara:
“Contamos con el singular Cristo del Laberinto, una obra descubierta por casualidad hace 30 años. También tenemos los restos del manto de San Francisco, quien llegó a Alatri en 1222 y lo donó a los ciudadanos. Y el milagro de la hostia encarnada, que data de 1228 y está certificado por una bula papal de Gregorio IX, uno de los milagros eucarísticos más importantes ocurridos en Italia”.
Veroli y una tradición cultural y religiosa única
El recorrido continúa en Veroli, una ciudad que combina historia, tradición religiosa y patrimonio cultural.
Entre sus lugares más emblemáticos se encuentra la Basílica de Santa Maria Salome, donde se conserva una de las tres llamadas “Escaleras Santas” del mundo, junto con las de Roma y Jerusalén.
Músicos en la terraza del edificio municipal. Foto Mattia PanzaTambién destacan la biblioteca Giovardiana, fundada en el siglo XVIII, y la cercana abadía de Casamari, uno de los monasterios cistercienses más importantes de Italia.
Para el alcalde Germano Caperna, el proyecto Hernica Saxa representa sobre todo una oportunidad de cooperación entre ciudades vecinas:“Superamos el tradicional campanilismo italiano uniendo nuestras raíces”. Y asegura que el “proyecto continuará más allá del resultado final, porque este método es exitoso, funciona y nos está ayudando a crecer”
Ferentino: historia romana y memoria contemporánea
La última parada del recorrido fue Ferentino, una ciudad que conserva importantes restos de época romana.
El teatro romano de Ferentino. Foto Mattia PanzaEntre ellos se destacan el antiguo mercado romano, el teatro y la acrópolis, que permiten recorrer siglos de historia urbana.
Pero el patrimonio de Ferentino no se limita a la antigüedad clásica: también guarda la memoria de episodios más recientes, como la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. La memoria de más de 400 víctimas luego de un bombardeo se recuerda en las calles de la ciudad.
El alcalde Piergianni Fiorletta subrayó el significado simbólico de la candidatura conjunta: “Nos inspiramos en la historia de la Liga Ernica: antes los pueblos se unían para luchar, hoy se unen para valorizar su patrimonio”.
Antiguo mercado romano. Foto Mattia PanzaSabores de la Ciociaria
Pero todavía queda pr descubrir otra dimensión fundamental del territorio: la gastronomía de Ciociaria.
La cocina local refleja la tradición rural de la región, con platos sencillos pero profundamente ligados al territorio.
Hay especialidades cómo los fini fini, pasta fresca tradicional, el castrado y el aceite de oliva típico de la zona. El vino no se queda atrás, siempre un cesanese para sentir el valor de la tierra.
La gastronomía se presenta así como un elemento clave para atraer visitantes interesados en descubrir una Italia más auténtica. Y eso entusiasma al sector, que se mostró muy abierto a recibir a nuevos comensales a sus mesas.
Una candidatura que busca cambiar el mapa del turismo cultural
Este 18 de marzo se conocerá el resultado final del concurso para la Capitale Italiana della Cultura 2028. Pero queda claro que el proyecto Hernica Saxa ya logró algo importante: unir a varias ciudades en torno a una estrategia común para valorizar su patrimonio.
En un país donde el turismo se concentra muchas veces en un número limitado de destinos, iniciativas como esta buscan demostrar que también en las áreas menos conocidas se encuentran historias, paisajes y tradiciones capaces de sorprender.
