

Conocer el glaciar Perito Moreno, detenerse en las pasarelas y quedarse observando sin apuro es una experiencia que hay que vivir alguna vez en la vida. El espectáculo natural es imponente: el paisaje general de esta zona de la Patagonia austral, la inabarcable masa de hielo, los témpanos desparramados por el lago, los colores azules, blancos, grises, y los sonidos o, mejor dicho, los estruendos que se oyen, cada tanto, y los bloques de hielo desmoronándose sobre el agua.
La base para visitar este lugar a través de diversas opciones -pasarelas, navegaciones, caminatas, etc- es El Calafate, en Santa Cruz.
Y si hay una experiencia emblemática en el glaciar -y muy deseada por argentinos y extranjeros- es la posibilidad de caminar sobre el hielo.
Toda esta aventura comienza con una navegación desde Puerto Bajo de las Sombras: se cruza el Brazo Rico del Lago Argentino y de paso, la vista es imperdible, ya que se pasa frente a la imponente pared sur del glaciar Perito Moreno.
Una vez en tierra, los aventureros hacen una caminata por el bosque andino patagónico y la costa del lago. Allí los guías hablan de glaciología, conciencia ambiental y también sobre el entorno natural.
Entonces sí, llega el momento más esperado: colocarse los crampones (elementos metálicos con púas que se ajustan al calzado y aseguran el agarre en terrenos con nieve o hielo; hay quienes le dicen «grampones») y caminar sobre el hielo.
¿Cuánto tiempo se pasa sobre el glaciar? Aproximadamente una hora en la que se recorre un circuito sencillo en el que se pueden observar grietas, seracs -bloque o columna de hielo glaciar, formado por la intersección de grietas en zonas de fuerte pendiente-, sumideros y pequeñas lagunas de intenso color azul.
La excursión suele finalizar con un brindis con «hielo glaciar» y luego se emprende el regreso.
Hay una versión más intensa, dinámica y exigente del Minitrekking tradicional, pensada para viajeros que quieren una una mayor desafío físico. El recorrido es más largo e incluye sectores de bosque, morrena y hielo, con menos pausas y un ritmo más activo.
El minitrekking comenzó a ofrecerse en 1989 y ahora ya se realiza durante las cuatro estaciones del año, incluyendo invierno.
“Más allá de la aventura, lo que hace especial al minitrekking es la emoción de estar realmente sobre el glaciar. No es solamente verlo: es caminarlo, escucharlo, sentir el hielo crujir bajo los pies y entender la inmensidad de la naturaleza desde adentro», cuenta Hernán Capone, presidente de Hielo & Aventura, la empresa que comercializa está excursión.
«Caminar sobre el hielo es una sensación difícil de comparar con cualquier otra experiencia en la naturaleza. Cada salida es distinta porque el glaciar cambia constantemente, y además cada estación transforma el paisaje y hace que cada visita sea diferente», agrega Capone.
Para los residentes argentinos, el valor de la excursión es de $ 320.000 por persona.
Muchos contratan, además, el traslado guiado hacia el Parque Nacional Los Glaciares -donde se encuentra el glaciar Perito Moreno- y este servicio opcional cuesta $ 64.000 por persona. Incluye el viaje desde El Calafate hasta el puerto de embarque (80 kilómetros de ida y otros 80 de vuelta), guías especializados y visita a las pasarelas del Parque durante una hora.
Es decir que si se contrata minitrekking + traslado, se abona $ 384.000.
Pero atención, hasta el 16 de julio rige la promoción “Este invierno, juguemos de local” y las tarifas quedan un 20% más baratas:
Sea cual fuere la opción elegida (y esto es algo a tener en cuenta en todas las excursiones), hay que sumar el costo de la entrada al Parque Nacional Los Glaciares: actualmente es de $ 15.000 para residentes argentinos. A partir de la próxima semana (junio 2026), la tarifa pasará a ser de $ 25.000 (información sobre todos los Parques Nacionales, acá)
