

Ver de cerca la monumental Fontana de Trevi, la fuente más famosa de Roma, requerirá el pago de una entrada desde el próximo lunes 2 de febrero.
Las autoridades idearon un sistema de cercado discreto y desmontable que permitirá organizar las filas de turistas.
Desde este 2 de febrero acceder al recinto de la Fontana di Trevi y descender a su vaso para verla de cerca y lanzar la famosa moneda costará 2 euros, según explicaron desde el ayuntamiento romano.
Este sistema de pago se aplicará todos los días de la semana de 11.30 a 22 hs, y los fines de semana el horario en el que se cobrará entrada comenzará a las 9 de la mañana.
Los residentes de Roma tendrán acceso gratuito presentando su carné de identidad. Lo mismo aplica para personas con discapacidad y sus acompañantes, menores de seis años y guías turísticos.
Fuera del horario «de pago», la Fontana podrá seguir visitándose gratuitamente.
Las entradas ya pueden reservarse a partir de este jueves 29 de enero en www.fontanaditrevi.roma.it.
Para permitir este nuevo sistema de visita y «mejorar su eficacia», las autoridades de Roma han diseñado un sistema de cercado que permitirá «proteger el acceso al perímetro bajo de la fuente» desde la calle y «contener y regular» las filas de turistas que acudirán.
El vaso de la Fuente quedará así rodeado por unos paneles discretos, disimulados al emular el mármol con el que está hecho el monumento, y serán colocados por la noche para no causar problemas al tránsito por el lugar, en pleno corazón de la capital italiana.
Esta instalación, según aclara el ayuntamiento, es «completamente reversible», es decir, no afectará a la integridad del monumento, y podrá quitarse y ponerse en función de su necesidad.
Todo para «minimizar el impacto visual del nuevo recinto y respetar al máximo el valor histórico y artístico del complejo monumental».
El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, ha justificado su decisión de hacer pagar para acercarse a la Fontana para reducir la aglomeración de turistas.
El sistema de pago ha sido precedido por una «atenta actividad de control» del flujo turístico en un año, entre diciembre de 2024 y de 2025, con picos de hasta 70.000 visitas en un solo día.
