martes, mayo 5Hola Cañuelas

6 playas de España para descansar en el verano europeo 2026


Con calas escondidas, paisajes impactantes o playas extensas de arena dorada, España vuelve a destacarse como uno de los destinos preferidos para quienes buscan relajarse frente al mar durante el verano europeo.

Este país, que tiene casi 8.000 kilómetros de costa y gran diversidad de balnearios, espera a los viajeros -muchos argentinos- que sueñan con conocer pueblitos de pescadores, playas urbanas y hasta señoriales villas marineras.

Esta selección reúne seis opciones pensadas para familias, grupos de amigos o parejas que buscan desconectar, caminar junto al mar y disfrutar del ritmo pausado de los pueblos costeros, la buena mesa y la temporada estival en el hemisferio norte.

A continuación, algunas playas que resultan ideales para relajarse, pasear, leer y vivir unos días sin apuro.

Bahía de la Concha e isla Santa Clara. Foto Shutterstock

1) Playa de Muro (Mallorca)

Aguas turquesas y tranquilas, arena blanca y fina, puestas de sol de ensueño.

Con estos atributos dignos de un folleto turístico caribeño, Playa de Muro se encuentra en la parte norte de Mallorca, en las Islas Baleares.

Sendero hacia Playa de Muro, en Mallorca. Foto Shutterstock

En plena costa mediterránea, la isla de Mallorca tiene calas muy lindas, pero tienen accesos más limitados y se llenan rápido. En cambio, Playa de Muro es una de las grandes protagonistas de 2026 y fue elegida entre las mejores playas del mundo según Tripadvisor.

Kilométrica, de arena clara y con aguas poco profundas, acá van las familias y los viajeros que anhelan bañarse en un mar calmo en una playa accesible: la gente puede caminar y alquilar sombrillas y reposeras.

Con 4200 metros de longitud y 70 metros de ancho, esta playa juega en otra liga dentro de la isla: es larga, abierta, de acceso sencillo y ofrece una entrada al mar suave, donde el agua no cubre de golpe.

Playa de Muro, con aguas turquesas en España. Foto Shutterstock

Por eso, en las últimas temporadas ganó visibilidad internacional y este año se consolidó entre las más valoradas del mundo.

A diferencia de otras zonas más urbanizadas de la isla, aquí el entorno mantiene cierto equilibrio entre servicios y naturaleza, con sectores menos intervenidos.

El paseo costero invita a hacer caminatas durante el atardecer, mientras que los bares de playa permiten pasar horas de puro descanso.

Vista aérea de Playa de Muro, en las Islas Baleares. Foto Shutterstock

En síntesis, es una playa para instalarse, leer, nadar y repetir la rutina durante varios días.

Además, por encontrarse en la ruta migratoria de Europa occidental, Mallorca es un gran destino para los amantes del birdwatching o avistaje de aves.

En ese sentido, Playa de Muro es uno de los mejores lugares para la práctica de esta afición. Y en la zona hay varios enclaves, como la Albufera de Mallorca, donde residen más de 300 especies diferentes de pájaros.

2) Playa de la Fontanilla (Cádiz)

Mantiene un equilibrio casi perfecto: la Playa de la Fontanilla es amplia, cómoda y tiene un pueblo animado.

Justo donde terminan los acantilados que dan paso a una llanura de gran extensión se ubica este balneario, con poca profundidad, arena dorada y bajo oleaje. Por eso, es elegido por las familias que quieren pasar una apacible jornada en el mar.

Playa de la Fontanilla, en Cádiz. Foto Shutterstock

La Fontanilla pertenece a Andalucía, específicamente a la provincia de Cádiz. Se encuentra en el municipio de Conil de la Frontera, una zona costera conocida como la Costa de la Luz, a orillas del océano Atlántico. No hay que confundirla con La Fontanilla de Marbella, que es urbana y muy concurrida.

El lugar es muy caminable, tiene buenos servicios, chiringuitos y restaurantes -que están cerca del estacionamiento-, por lo que es muy valorado por locales y visitantes que vienen a pasar sus vacaciones.

Con más de 1.200 metros de extensión, allí se pueden practicar todo tipo de actividades. Las postales habituales muestran a familias enteras charlando y comiendo bajo las sombrillas, jóvenes practicando deportes y bañistas caminando por la orilla sin prisa.

Esta playa posee bandera azul, un galardón medioambiental otorgado por la Fundación Europea de Educación Ambiental (FEE) que acredita la calidad de las playas en información y educación ambiental, calidad del agua, gestión ambiental, seguridad y servicios.

3) Playa de Cabopino (Málaga)

Dunas, buen ambiente y servicios. Así es Cabopino, que se distingue de los balnearios urbanos de Marbella, rodeados por edificios y con bastante movimiento.

Si bien es más natural que otras playas de la Costa del Sol, la Playa de Cabopino tiene buenos accesos, ofrece chiringuitos y alquiler de sombrillas y reposeras.

Por las dudas de Playa de Cabopino, en Málaga. Foto Shutterstock

Al mismo tiempo, conserva un entorno de dunas protegidas y vegetación, lo que favorece una experiencia más tranquila desde el final de Punta Ladrones hasta la playa del puerto deportivo de Cabopino.

Más resguardado que otras partes de Marbella, en este balneario la gente está menos apretada sobre las arenas doradas, siendo una de las mejores opciones cuando se busca algo simple pero sin resignar el paisaje: es para instalarse, meterse al agua, quedarse horas.

El mar, en condiciones normales, resulta entre calmo y moderado, apto para baños prolongados. Y la presencia del pequeño puerto deportivo cercano suma un toque pintoresco sin alterar el carácter del lugar.

Playa de Cabopino y la Torre de los Ladrones. Foto Shutterstock

Este lugar se caracteriza por los deportes acuáticos, los paseos por las pasarelas de madera de las dunas y las caminatas hasta la Torre de los Ladrones.

En la provincia de Málaga, en Andalucía, la playa tiene unos 1.200 metros de largo y 30 metros de ancho, y está situada en una zona natural protegida llamada Dunas de Artola, en el distrito de Las Chapas. Con un grado de ocupación medio, cuenta con un sector donde se practica el nudismo.

4) Playa de Aiguablava (Girona)

Entre acantilados, pinos y aguas de intenso color turquesa en la Costa Brava, esta playita es conocida por el mar poco profundo y la arena fina, en un entorno protegido que no supera los 80 metros de largo.

Aguas poco profundas en Aiguablava, Cataluña. Foto Shutterstock

La Cala d’ Aiguablava se encuentra en Girona, en la comunidad autónoma de Cataluña, y se destaca por una pequeña playa -muy concurrida en los meses de verano- con algunos restaurantes especializados en mariscos.

Con servicios como restaurantes, chiringuitos, kayaks, sombrillas y reposeras, es un rincón popular para el amarre de veleros y lanchas.

La pequeña Playa de Aiguablava en la Costa Brava, Girona. Foto Shutterstock

Se puede acceder a pie o en auto, con estacionamiento limitado en temporada alta. Por eso, se recomienda llegar temprano para encontrar lugar tanto para el vehículo como en la playa.

5) Playa de la Granadella (Alicante)

Vista aérea de la Playa de la Granadella. Foto Shutterstock

Se trata de una cala protegida, con mar tranquilo. Si bien el espacio es algo limitado, la playa de la Granadella es una buena opción para descansar en Jávea, en la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana.

Por tratarse de una playa de grava, no hay que olvidar llevar zapatillas de agua para bañarse en las aguas cristalinas, que permiten explorar sus fondos llenos de corales, algas y posidonia. Con bandera azul desde 1987, este es uno de los destinos favoritos de los aficionados al buceo y el snorkel.

Playa de la Granadella, en la  Comunidad Valenciana. Foto Shutterstock

La playa está resguardada de los vientos gracias a los muros de los acantilados, es de fácil acceso (a pie o en auto) y allí se alquilan sillas y sombrillas. Hay que llegar temprano en temporada alta.

Este rincón de la Marina Alta, cerca del cabo de Nao y en el límite de Jávea, forma parte del Parque Forestal de la Granadella, un espacio natural de 750 hectáreas, vecino a la Reserva Marina del Cabo San Antonio.

6) Playa de la Concha (San Sebastián)

Es la playa más urbana de la selección, pero tiene una bahía de gran belleza, el mar es muy calmo y San Sebastián es una ciudad excelente para caminar y comer en la comunidad del País Vasco.

Playa de la Concha y el Ayuntamiento de San Sebastián. Foto Shutterstock

Los turistas se asoman a la famosa baranda del paseo marítimo y bajan para caminar descalzos por la orilla o darse un baño en el mar Cantábrico.

La vista de la Isla de Santa Clara, la bahía de San Sebastián y la costanera con sus bares y restaurantes la convierten en un lugar ideal para pasear.

A su vez, si la marea está baja, se puede seguir a pie por la Playa de La Concha hasta Ondarreta a través de la pasarela del Pico del Loro, una zona rocosa que separa ambos balnearios.

Playa de la Concha, en el País Vasco. Foto Shutterstock

Flanqueada por los montes Urgull e Igeldo, esta playa de fina arena dorada se extiende 1.300 metros y permite la práctica de actividades como surf, windsurf, piragüismo, bodyboard, stand up paddle, vóley o fútbol de playa.

¿Cómo se puso de moda la Playa de La Concha? Todo comenzó hacia 1845, cuando Isabel II de España vino a veranear, después de que sus médicos le recomendaran baños de mar para sus problemas de la piel. Entonces, comenzó a llegar el resto de la corte y la aristocracia, dando origen a una San Sebastián elegante y distinguida.

Con los años, recibió el apodo de la Perla del Cantábrico, arribó el turismo más masivo y fue reconocida como una de las playas urbanas más lindas del mundo.



Source link