domingo, abril 26Hola Cañuelas

9 librerías imperdibles del mundo


En un mundo en el que lo digital, instantáneo y cambiante avanza cada vez más, hay sitios que parecen transformarse en puntos de resistencia. Como las librerías, que siguen apostando por lo físico, lo analógico y la posibilidad de, como antes, sentarnos a leer un buen libro en papel. Por qué no, con un cafecito bien tentador.

En el mundo hay millones de librerías; basta decir que Buenos Aires es una de las ciudades del mundo con más cantidad por habitante, por lo que para un turista argentino entrar a una, en cualquier país, es parte de la rutina, del paisaje local.

Claro que algunas son más famosas que otras, y suelen aparecer en esas listas de 10, 15 o 20 “librerías más lindas del mundo”, un universo de papel dentro de otro de arquitectura, diseño y color.

Aquí, una selección de nueve librerías del mundo que bien merecen una visita. Aunque obligue a dejar afuera otras, como la Librería del Pensamiento, en Guatemala; City Lights, en San Francisco; o la famosa Stranford, en Londres.

Lello, en Oporto, con su famosa escalera de madera torneada, es para muchos la librería más linda del mundo. Foto Shutterstock

O la librería Antonio Machado, en Madrid, una de las preferidas del escritor Jorge Carrión, que dedicó un extenso ensayo a este tema. En “Librerías”, de editorial Anagrama, dice: “Nos ha tocado vivir el lentísimo fin del libro de papel, tan lento que quizá nunca llegue a ocurrir del todo”. Mientras tanto, disfrutemos de estas joyas imperdibles de libros, historia y arquitectura.

Lello, Oporto

Para muchos, esta librería fundada por los hermanos José y António Lello en 1906 en el centro antiguo de Oporto (Portugal), y concebida como un refugio para los amantes de la literatura, es la más bella del mundo, y aparece sin falta en todos los rankings sobre el tema.

El piso superior de Lello funciona como sale de arte, tertulias y café. Foto Shutterstock

Y aunque la versión de que fue una fuente de inspiración para J.K.Rowling, creadora de la saga de Harry Potter, quien vivió algunos años en Oporto, fue desmentida por ella misma, lo cierto es que Lello se convirtió en una gran atracción turística, que recibe a más de un millón de visitantes por año.

Además de su ambiente, con su alfombra roja, las gigantescas estanterías de madera que parecen esforzarse para sostener los libros, y la espectacular escalera de madera torneada, Lello encanta por la luz natural que ingresa por su trabajada cúpula de cristal, y que cambia el ambiente según la luz del día.

Es extraordinaria por donde se la mire; tanto por su fachada como por su planta baja, donde se exhiben y venden libros en varios idiomas, esencialmente de los portugueses Pessoa y Saramago, y por su primer piso, que funciona como sala de arte, tertulias y café, y se ha convertido en un importante polo cultural de la ciudad.

Dujiangyan Zhongshuge, en Chengdu, China, es una "librería infinita". Foto Shutterstock

Dujiangyan Zhongshuge, Chengdú

Jorge Luis Borges escribió sobre bibliotecas infinitas y pensó la Biblioteca de Babel como un infinito y laberíntico espacio compuesto por galerías hexagonales que contendría todos los libros posibles.

Algo de eso pretende esta librería de Dujiangyan, ciudad que depende de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan (China), que con juegos de espejos crea la ilusión de un espacio infinito repleto de libros -aunque los estantes superiores estén rellenos con paneles pintados que simulan serlo-, o de estar dentro de un dibujo de Escher, con escaleras sin principio ni fin.

Como los dibujos de Escher, las escaleras aquí parecen no tener principio ni fin. Foto Shutterstock

Con la capacidad de los reflejos para transformar los entornos multiplicándolos y creando ilusiones de infinitud y paisajes sinuosos a través de sus estantes curvos, esta librería china atrapa con una experiencia inmersiva e hipnotizante.

Se dice que, en realidad, la fuente de inspiración para la firma de arquitectura X + Living, que diseñó este espacio en 2020, fue el sistema de irrigación de la ciudad. Con un suelo de baldosas reflectantes negras, logró que las mesas de exhibición parezcan barcos flotantes, y los espejos en el techo creen una especie de bucle interminable de escaleras y estanterías.

En el primer piso hay una cafetería y un área recreativa para niños, con bosque de bambú y todo.

The Last Bookstore, en el ex edificio de un banco en Los Ángeles. Foto Shutterstock

The Last Bookstore, Los Ángeles

Casi como una declaración de principios, The Last Bookstore (La Última Librería) funciona en el edificio de un banco abandonado, que en lugar de resguardar pilas de dólares y oro, ahora protege miles de libros, entre pilares de mármol y un techo altísimo.

Esta particular librería de California (Estados Unidos) se especializa en libros usados a precios razonables, y ofrece una selección de libros antiguos en muy buen estado de conservación.

"Esculturas" de libros y formas curiosas se lucen en The Last Bookstore. Foto Shutterstock

Encontrar la belleza en el desorden parece haber sido una consigna para la decoración del lugar, ya que las estanterías parecen dispuestas de forma caótica por el amplio espacio, y aquí y allá lucen esculturas de libros hechas con ejemplares sobrantes o dañados. Incluso hay rincones, como la antigua bóveda del banco, donde los libros se exhiben de forma cómplice, en pilas curvas.

También hay una sección de libros de tapa dura ordenados por color, y muchos -especialmente las novelas- están desordenados a propósito, como invitando a buscar tesoros entre el caos.

Cărturești Carusel, también en el edificio de un ex banco, se convirtió en un ícono de la capital rumana. Foto Shutterstock

Cărturești Carusel, Bucarest

Ubicada en calle Lipscani 55, en pleno casco histórico de la capital de Rumania, curiosamente también ocupa el edificio del que fuera la sede del Banco Chrissoveloni, familia que construyó el edificio a principios del siglo XX.

El edificio donde funciona Cărturești Carusel fue declarado Monumento Histórico Nacional. Foto Shutterstock

Luego, con la llegada del comunismo a Rumania, el banco fue nacionalizado y luego cerrado, y el edificio se transformó en una tienda de grandes almacenes. Tras el fin del régimen, a fines de la década de 1990, la tienda y la edificación entraron en decadencia, proceso que se revirtió con una importante remodelación que hizo que en 2015 reabriera convertida en librería, con una cafetería en la última planta.

Desde su apertura se convirtió en una gran atracción turística de Bucarest, destacada por su arquitectura interior y su amplitud. Su edificio está catalogado como monumento histórico nacional por el gobierno rumano desde 2010.

En 2018, National Geographic calificó a El Ateneo Grand Splendid como "la librería más linda del mundo": Foto Shutterstock

El Ateneo Grand Splendid, Buenos Aires

No hay lista de las librerías más bonitas que no la mencione -algunas incluso arriesgan el título de “la más linda del mundo”, como lo hizo National Geographic en 2018-, y se estima que, en promedio, la visitan unas 180.000 personas cada mes.

El Ateneo Gran Splendid inauguró en el año 2000 en el edificio que desde 1919 había funcionado como cine y teatro, en la avenida Santa Fe entre Callao y Riobamba. El respeto por la arquitectura original permitió dejar intactos, entre otros elementos, los palcos, la cúpula decorada y el telón de terciopelo.

La nueva "Experiencia Grand Splendid" permite descubrir la historia y nuevas perspectivas de la espectacular librería. Foto El Ateneo Grand Splendid

En el sitio que hace años ocupaba el escenario hay un café, al que se pueden llevar libros para leer si se está indeciso. Al igual que los cómodos sillones repartidos por los pasillos.

Y para no perderse ningún detalle, este año inauguró la Experiencia Grand Splendid, una propuesta que explora la historia del edificio y los personajes que por allí pasaron y permite disfrutar de un café con una vista de la cúpula en primer plano.

Comienza en el tercer piso, con un recorrido interactivo de tres estaciones temáticas, y sigue con una sala de video inmersiva donde Carlos Gardel recibe a los visitantes con emotivas imágenes y unos buenos tangos.

El local de Shakespeare and Company en el Barrio Latino de la capital francesa. Foto Shutterstock

Shakespeare and Company, París

No es la librería original, la de Sylvia Beach, la de los primeros años del siglo XX, cuando Ernest Hemingway decía que “París era una fiesta, cuando éramos muy pobres y muy felices”. De todos modos, la actual, en el Barrio Latino, sigue siendo un ícono de la “ciudad luz”, capital de Francia.

No sólo califica siempre entre las más lindas, sino que también es una de las más filmadas. Dos ejemplos son “Antes del atardecer” (de Richard Linklater) y “Medianoche en París” (de Woody Allen).

Cada ejemplar que se vende sale con un sello que señala “Shakespeare and Co. Kilometer 0 París”. Adentro, la librería es un desprolijo y encantador espacio de bibliotecas y sillones para sentarse, claro, a leer.

El Péndulo, una "cafebrería" con siete locales en Ciudad de México. Foto Mexico es Cultura

El Péndulo, Ciudad de México

Esta cadena tiene siete sucursales en la capital mexicana, aunque la más famosa es la de Polanco, que el año pasado fue incluida en un ranking entre las cinco más bonitas del mundo por 1000 Libraries, una guía de viaje dedicada a los “ratones de biblioteca”.

Igualmente, todas son un deleite, con ambientes muy agradables de pisos de madera, balcones con barandillas curvas y plantas que parecen sobresalir de las estanterías.

La sucursal más famosa de El Péndulo es la del barrio de Polanco.

El Péndulo se auto define como “cafebrería”, ya que nació como una combinación de cafetería y librería y sus sucursales suelen tener diseños de varios pisos que incluyen cafetería y restaurante.

Ideal para comer o tomarse un buen café entre títulos nuevos o reediciones de libros antiguos, tanto en español como en inglés, CDs y vinilos. Y buenos regalos con motivos mexicanos y literarios.

Boekhandel Dominicanen funciona en una iglesia construida en 1294. Foto Shutterstock

Boekhandel Dominicanen, Maastricht

Esta librería, que por muchos años llevó el nombre de Polare Maastricht, ubicada en esa ciudad de Países Bajos, también integra todas las listas, en especial por su particular ubicación: una iglesia gótica de 1294, de la orden dominicana.

Sí, los estantes se reparten protegidos por esa extraordinaria arquitectura, donde el sello del pasado convive con una librería digna del siglo XXI. En 1794 la iglesia fue confiscada por tropas al mando de Napoleón y su uso fue cambiando hasta este siglo, cuando un grupo empresario renovó la catedral, conservando su esencia. En 2007 abrió allí la librería Selexyz Dominicanen, que luego pasó a llamarse Polare Maastricht, y ahora es Boe-khandel Dominicanen.

Miles de personas la visitan cada año para disfrutar de sus techos abovedados, los frescos de la decoración, los arcos. Además, atesora uno de los mayores fondos de libros de Maastricht (más de 25.000 ejemplares) y cuenta con cafetería.

Feltrinelli, una reciente inauguración en un edificio histórico de Montevideo. Foto Archivo

Feltrinelli, Montevideo

El edificio Pablo Ferrando, que integra el acervo patrimonial de Uruguay, fue construido en 1917 como sede del primer Instituto Óptico del país, el más grande de Latinoamérica en su momento.

Años más tarde abrió allí la librería Más Puro Verso, y dos preciosas y enormes vidrieras a los costados exhibían cientos de libros: para el amante de las librerías, fue siempre como una chocolatería.

El reloj de la fachada o el ascensor más antiguo del Uruguay en funcionamiento fueron sólo dos de los detalles de Más Puro Verso, que cerró sus puertas el año pasado.

El edificio protegido de la librería atravesó un cuidadoso proceso de restauración. Foto Archivo

Pero a no desesperar, porque este extraordinario edificio que tan bien parece resumir el viejo Montevideo -ubicado en la peatonal Sarandí, corazón de la Ciudad Vieja-, afortunadamente sigue siendo un tesoro de libros: el pasado 28 de febrero abrió allí la librería Feltrinelli, que marcó el desembarco en América latina de este importante grupo editorial italiano.

El edificio pasó por un proceso de restauración que preservó elementos originales como la escalera de mármol, los vitrales y el reloj de la fachada, además del ascensor.

La propuesta, alineada con el modelo del grupo Feltrinelli, cuenta con una selección de títulos en español, inglés e italiano, así como vinilos y artículos culturales, y ofrece además cafetería y actividades culturales.



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