

Las obras ya comenzaron: los trabajadores ya están tendiendo rieles en el desierto, al este de la ciudad de El Cairo, con el objetivo de construir el primer tren de alta velocidad de Egipto, que unirá el mar Rojo y el Mediterráneo.
El proyecto, llamado Línea Verde, fue calificado por el ministro de Transporte, Kamel al-Wazir, como un «nuevo canal de Suez sobre rieles» transportará pasajeros y carga por 660 kilómetros en unas tres horas.
El tren de alta velicidad es el último de una serie de megaproyectos emprendidos en la última década por el gobierno del presidente egipcio, Abdel Fattah al Sisi.
La joya de esta corona de infraestructura es la aún despoblada -y todavía en obfras- Nueva Capital Administrativa, a unos 45 km al este de El Cairo, cuya construcción demandó 58.000 millones de dólares.
Egipto firmó en 2021 un contrato por 4.500 millones de dólares con un consorcio que incluye a la alemana Siemens para construir la Línea Verde, que será el primero de tres ferrocarriles de alta velocidad previstos en este país.
La Línea Verde atravesará el norte del país, desde Ain Sokhna en el mar Rojo hasta Marsa Matrouh, en el Mediterráneo, pasando por dos ciudades satélite de El Cairo: la Nueva Capital Administrativa al este y, al oeste, Ciudad 6 de Octubre, donde se ubica el único puerto seco de Egipto.
Se espera que, una vez puesta en marcha en su totalidad, esta red ferroviaria de casi 2.000 km mueva a 1,5 millones de personas por día.
Hace poco más de un mes, durante la inauguración oficial de TransMEA 2025, la principal feria regional de transporte y logística en Oriente Medio y África, Siemens Mobility presentó Velaro, el modelo de tren de alta velocidad tecnológicamente avanzado y especialmente adaptado a las condiciones desérticas de Egipto. Este tren, que servirá a la Línea Verde, alcanza velocidades de hasta 250 km/h y ofrece capacidad para 489 pasajeros.
«Una vez finalizado, será la sexta red de alta velocidad más grande del mundo, reduciendo significativamente los tiempos de viaje, disminuyendo las emisiones de CO₂ e impulsando el desarrollo económico local sostenible», señala Siemmens en un comunicado oficial.
La red ferroviaria actual de Egipto, utilizada por un millón de personas a diario, tiene importantes deficiencias de infraestructura y mantenimiento que, por ejemplo, provocaron casi 200 accidentes solo en 2024, según cifras oficiales.
La nueva red ferroviaria de Egipto transportará 15 millones de toneladas de carga por año, 3% del volumen que transita cada año por el famoso canal de Suez, explicó Tarek Goueili, jefe de la Autoridad de Túneles.
También se la considera una apuesta a la planificación urbana.
«La línea de alta velocidad aliviará la presión sobre el Gran Cairo y animará el surgimiento de nuevos centros de crecimiento», comentó Faical Chaabane, de la empresa francesa Systra, que construye la vía férrea.
El desierto cubre la mayor parte de los 8 millones de kilómetros cuadrados del país, y la mayoría de sus 108 millones de habitantes viven en edificios a orillas del río Nilo y su delta.
Después de la inauguración de la Línea Verde seguirán la Línea Azul, que irá junto al Nilo de El Cairo a Aswan, y la Línea Roja, que enlazará las ciudades de Hurghada, Safaga y Luxor.
Con información de Nada ABOU EL-AMAIM / AFP
