
Brasil se prepara para vivir una de las mejores temporadas de la historia.
Las cifras son un reflejo de esta tendencia de la industria de los viajes, ya que solo entre enero y noviembre de 2025 viajaron a Brasil 8,4 millones de visitantes extranjeros.
Según la Agencia Brasileña de Promoción Internacional del Turismo (Embratur), se trata del «mayor número registrado para los primeros once meses del año», ya que además de ampliar la marca histórica, el volumen es un 40,6 % mayor que el registrado en los mismos meses del año pasado.
En este contexto, Argentina continúa siendo el principal mercado emisor de turistas hacia las playas de Brasil, con 3,1 millones de visitantes hasta noviembre, lo cual representa un 82,1 % de crecimiento con respecto al mismo período de 2024 y 36% del total de extranjeros que llegaron a Brasil en 2025.
Frente a las proyecciones prometedoras para el verano en general, Río de Janeiro es una de las puertas de entrada al país vecino y, al mismo tiempo, es uno de los destinos favoritos para disfrutar en las vacaciones.
Visit Rio destaca la gran expectativa para el turismo carioca, luego de un 2025 en el que recibió 1,9 millones de turistas extranjeros y ante un verano que promete ser histórico.
Las playas de Copacabana, un clásico de Río de Janeiro. Foto ShutterstockA los argentinos les encanta viajar a Río. Tanto por la cercanía como por la belleza de sus paisajes, morros y playas, Río es el primer destino internacional para muchos viajeros, quienes además suelen volver varias veces a lo largo de sus vidas.
«El argentino viene a Río con los amigos de la escuela, viene de luna de miel, viene con los hijos… Algunos turistas vienen hasta tres veces por año», dicen Carlos Velazco y Natalia Cúneo (para todos, Charly y Naty), que armaron el proyecto @rioparaargentinos en Instagram, YouTube y TikTok para compartirles sus consejos, ideas y tips a los argentinos que viajan a Río de Janeiro.
En diálogo con Clarín, Charly afirma que en los últimos años -y más aún, desde verano pasado-, «resulta muy conveniente viajar a Río por los precios: pagando un poquito más que en algunos destinos argentinos, muchos eligen viajar a otro país, escuchar otro idioma, vivir otra cultura».
Los precios en la playa
Cuando uno piensa en las playas brasileñas, quizás lo primero que viene a la mente son algunos de los sabores más característicos: el agua de coco, los «sucos» naturales (jugos de frutas, como mango, açaí, ananá o frutilla), las caipirinhas… Y también, por supuesto, los pescados, el pan de queso, los bollos de bacalao o los pinchos de camarones.
Pero, ¿cuánto cuesta pasar unos días en Río? ¿Cuánto cuesta comer en la playa? ¿Es una exageración o realmente resultan tan accesibles los precios en Brasil en este momento?
El Pan de Azúcar se puede visitar en teleférico o «bondinho». Foto ShutterstockAl cierre de esta nota, 1 dólar equivale a 5,40 reales, y 1 real equivale a 278 pesos argentinos según comparapix.ar.
A la hora de pagar, hay varias billeteras digitales integradas con el sistema de pagos PIX, el más usado en Brasil para abonar mediante transferencias inmediatas que convierten pesos argentinos en reales. Por ejemplo, Belo, Blex, Mercado Pago, Brubank, Lemon, AstroPay, Prex, Cocos y otras más.
A continuación, los creadores de contenido brindan algunos precios de referencia en la playa para ir calculando los gastos.
- Caipirinha: R$ 15 – R$ 25 (reales) → $ 4.170 – $ 6.950 (pesos argentinos)
- Queijo coalho (queso): R$ 15 → $ 4.170
- Choclo: R$ 12 – R$ 15 → $ 3.336 – $ 4.170
- Agua de coco: R$ 8 – R$ 12 → $ 2.224 – $ 3.336
Las playas de Río de Janeiro y sus kioscos para comer y tomar algo. Foto Shutterstock- Silla / reposera: R$ 10 – R$ 20 → $ 2.780 – $ 5.560
- Sombrilla: R$ 20 – R$ 30 → $ 5.560 – $ 8.340
- Cerveza: R$ 8 – R$ 15 → $ 2.224 – $ 4.170
- Rabas / camarones (paradores): desde R$ 100 → $ 27.800
- Jugo: R$ 10 – R$ 20 → $ 2.780 – $ 5.560
En un kiosco de Copacabana, hay platos como Filet de frango (pollo) con arroz por 24,90 reales; abundante Trío de mar empanado (camarones, rabas y pescados) con salsa tártara, 95 reales; Moqueca de peixe, 125 reales.
En cuanto a los pasteis (empanadas), la de queso vale 9 reales, la de carne cuesta 11 reales y la de camarón, 13 reales. Además, una pizza de muzzarella, 55 reales; y una ensalada de pollo, 30 reales.
Indumentaria y excursiones
En los paradores de playa, el precio de la ropa también es accesible.
La playa del hotel Grand Hyatt Rio de Janeiro en Barra da Tijuca. Foto Diana PazosPor ejemplo, las remeras parten de R$ 35 ($ 9.730), se consiguen vestidos desde R$ 50 ($ 13.900) y los pareos se venden desde R$ 25 ($ 6.950).
En cuanto a las excursiones imperdibles, para visitar el Cristo Redentor, el Tren cuesta R$ 134 ($ 37.252), y en combi (Copacabana) cuesta R$ 132 ($ 36.696).
En tanto, el Pan de Azúcar, R$ 199 ($ 55.322), mientras que los niños, ancianos y estudiantes pagan la mitad.
«Los argentinos vuelven a Río»
¿Por qué los argentinos disfrutan tanto en Brasil en general y, particularmente, en Río?
En diálogo con Clarín, Charly afirma: «Tenemos la rivalidad del fútbol, pero más allá de eso, son dos países hermanos que se quieren mucho. El argentino ama la alegría del brasileño, y al brasileño le encanta la pasión del argentino. Quienes vienen para acá se llevan muy buenos recuerdos y ganas de volver».
Naty y Charly, creadores de contenidos para ayudar a los argentinos que viajan a Río. Foto: @rioparaargentinosY agrega: «Río es un destino para repetir. Siempre quedan cosas por conocer. Yo vivo acá hace más de 20 años y todavía me quedan cosas por conocer».
Charly es hijo de madre brasileña y padre argentino, nació en Buenos Aires, es licenciado y profesor de Geografía, y se mudó con su familia a Brasil en 2004.
En cambio, Naty nació en Río de Janeiro, vivió en Rosario entre 2005 y 2011 y es licenciada en Turismo. Al igual que Charly, es hija de madre brasileña y padre argentino.
Ellos se conocieron en Brasil, charlando en portugués, sin imaginar que los dos eran argentinos, y lograron unir sus trayectorias profesionales en @rioparaargentinos para ayudar a los argentinos que visitan Río de Janeiro, aportando su experiencia de vida, sus estudios y los años que llevan viviendo en Brasil.
Con su trabajo en las redes sociales, «la idea es ayudar a que todos puedan hacer lo que se transformó en nuestro slogan: ¡Vivir Río a pleno!«.
