

A poco más de dos horas de la Ciudad de Buenos Aires existe un destino que sorprende por sus paisajes ribereños, su historia y un atractivo que se volvió furor entre los turistas y amantes de la fotografía: un circuito de escaleras coloridas que muchos comparan con los famosos atractivos turísticos de Brasil.
Se trata de San Pedro, una ciudad ubicada a orillas del río Paraná que combina tranquilidad, patrimonio histórico y espacios naturales, convirtiéndose en uno de los lugares ideales para una escapada de fin de semana.
Uno de los puntos más visitados de la ciudad es el llamado Circuito de las Escaleras, un recorrido artístico que conecta la parte alta de la barranca con la costanera.
A través de murales, mosaicos y trabajos de mosaiquismo realizados por artistas locales y vecinos, antiguos sectores de circulación fueron transformados en verdaderas galerías de arte al aire libre.
Entre las intervenciones más conocidas se encuentran:
Los más de 100 escalones decorados con figuras florales, formas geométricas y tonos vibrantes generan una postal que muchos visitantes comparan con algunas de las escalinatas más famosas de Brasil.
Además, el recorrido ofrece excelentes vistas panorámicas del río Paraná y de la costanera sampedrina.
Más allá de sus coloridas escaleras, la ciudad cuenta con otros atractivos turísticos.
Uno de ellos es el Casco Histórico, donde se encuentra el tradicional Paseo del 900, un circuito que recorre alrededor de 20 manzanas y reúne más de 50 edificios históricos y antiguas casonas de influencia española e italiana.
La ciudad de San Pedro es reconocida como la Capital Nacional de la Ensaimada, una tradicional factura de origen mallorquín que se convirtió en uno de los productos más representativos de la zona.
Puede encontrarse en distintas versiones, generalmente rellena con dulce de leche o crema pastelera.
Quienes buscan una experiencia más ligada al turismo rural también pueden visitar localidades cercanas como Santa Lucía y Gobernador Castro, donde se encuentran paisajes agrícolas, almacenes de campo y plantaciones frutícolas.
Además, a pocos kilómetros se encuentra Vuelta de Obligado, uno de los sitios históricos más importantes de la provincia de Buenos Aires, escenario de la famosa batalla de 1845 y actualmente convertido en un espacio turístico y natural de gran valor.
