
A mediados de los ’90, en la provincia de Buenos Aires, los pueblos Tomás Jofré y Uribelarrea comenzaron a reinventarse de la mano del turismo rural.
La distancia de poco más de 100 kilómetros que los separa a ambos en los partidos de Mercedes y Cañuelas, respectivamente, parece acortarse por la similitud de piezas esenciales que atesoran y resultan un imán para sus visitantes.
El argumento más convincente que ostentan es el tradicional asado de campo, una marca distintiva que cobra protagonismo cada fin de semana alrededor de un nutrido listado de restaurantes, bodegones, almacenes de campo, parrillas y puestos al paso.
Esa razón incontrastable para tomar distancia de la ciudad es refrendada por otras opciones gastronómicas con fuerte sesgo casero, como picadas de fiambres y quesos, escabeches, empanadas, pastas, tartas y postres.
A pesar de compartir varios de estos atractivos, «Uribe» y Jorge Born -el nombre asignado al caserío surgido en torno a la estación Jofré- ofrecen sus propios rasgos identitarios, que sugieren disfrutar una jornada completa, con las carnes asadas como objetivo primordial y un reconfortante paseo antes de retomar los desafíos de la rutina.
Distintos cortes de carnes asadas, en el restaurante de campo La Presumida, en Uribelarrea, partido de Cañuelas.Los sabores de Uribelarrea
Una de las propuestas recreativas más completas que ofrece Uribelarrea es “La búsqueda del tesoro”, un recorrido por el pueblo con punto de partida en la casa de té El Retoño, para descubrir las referencias más emblemáticas de la historia y las tradiciones de este pueblo del partido de Cañuelas.
Sin embargo, el principal atractivo es la pieza más visible de todas y salta a la vista no bien el camino de entrada cruza la vía del tren y las instalaciones de la estación inaugurada en 1892: a lo largo de la avenida Valeria de Crotto, una larga hilera de restaurantes, bodegones y almacenes anuncia el inminente asado a punto a través del aroma y el humo de sus chimeneas.
Fiesta del Costillar Criollo en Uribelarrea, provincia de Buenos Aires. Foto de Natacha Pisarenko / APUna docena de comedores, donde las carnes asadas a la parrilla o a la estaca son el objetivo mayor que persiguen los visitantes, pasaron a ocupar el lugar central que los tambos y la producción lechera ostentaban desde los orígenes del pueblo, a fines del siglo XIX, encabezados por el emprendedor Miguel Nemesio de Uribelarrea.
Cortes de lechón, cordero, vacío, tira de asado, morcilla, chorizo y costillar constituyen el preciado objeto de deseo que atesoran El Palenque, La Uribeña (también renombrado por sus variedades de cerveza artesanal y las especialidades centroeuropeas), Doña Elena, Los Leños, Sixto Cantina, Uribe Ranch, La Arnalda, La Presumida, Las Casuarinas, La Cueva de Ruco, El Buzón y Bodegón Uribe, una lista siempre abierta a sumar nuevos adeptos a los sabores regionales.
La comida de campo, que sigue antiguas recetas caseras, es aquí un rasgo de identidad que se pone de manifiesto especialmente durante las multitudinarias jornadas de la Fiesta del Costillar Criollo y la Fiesta de la Picada y la Cerveza Artesanal.
Vista de la avenida Valeria de Crotto desde la estación de tren de Uribelarrea, provincia de Buenos Aires. Foto de ShutterstockEl desarrollo de la colonia agrícola y ganadera que impulsó el pionero se aceleró con la apertura en 1894 de la Escuela Agrotécnica Salesiana Don Bosco, donde se formaron varias camadas de productores agropecuarios y prestigiosos chefs.
La producción de dulce de leche, mermeladas, licores, quesos, salames, huevos y miel congrega a los mismos devotos del asado encantados por la fórmula sencilla y efectiva que conquista a 2 km de aquí: entradas de fiambres, empanadas, escabeches, la suculenta parrillada con guarnición, pastas caseras y postre.
Más allá de la ruta gastronómica, Uribelarrea es también un destino emergente de miniturismo, en el que resaltan el diseño neogótico de la parroquia Nuestra Señora de Luján de 1890, una santería especializada en el arte en vitraux, la forma octogonal de la plaza Centenario y sus cuatro diagonales de tierra, diseñadas por el arquitecto e ingeniero Pedro Benoit.
Se destacan también el establecimiento caprino Valle de Goñi, el galpón ferroviario que alberga el Museo Regional de Maquinaria Agrícola, los restos de la tienda La Central, una cancha de pelota paleta, la antigua sede de la Central de Telégrafos y decenas de casas centenarias de ladrillo a la vista que estoicamente se mantienen en pie.
Restaurante de campo La Uribeña, en Uribelarrea.Los que prefieren volver sin más escalas a la senda de los sabores típicos locales pueden asomarse a las especialidades del almacén de chacinados Pueblo Escondido, tentarse con los trece gustos de alfajores -con el triple XXL a la cabeza- de La Pulpería de Uribe y llevarse productos derivados de miel orgánica y verduras frescas cultivadas en ADH Hidroponia y Chacra La Rosario.
Tomás Jofré y sus restaurantes históricos
La población estable de 150 vecinos parece a punto de desbordar cada fin de semana o día feriado en las 15 manzanas extendidas en medio del paisaje rural de Tomás Jofré.
En este rincón del partido de Mercedes se conserva la recuperada vitalidad gracias a sus asadores y la bien ganada fama del salame mercedino y las pastas caseras.
Una veintena de restaurantes de campo cumple su papel seductor desde la cartelería instalada en la rotonda de la entrada, un golpe visual de nombres y flechas orientadoras que contrasta con el austero paisaje de pastizal y cabañas desperdigadas que hasta allí atraviesa la ruta 42 en su tramo de 9 kmdesde la ruta 205.
Asado a la estaca en el histórico comedor Fronteras, en Tomás Jofré.Detrás de los carteles se levanta la densa humareda de las parrillas encendidas con la crepitante leña de espinillo y acacio blanco convertida en brasas.
Las primeras columnas disparadas por las chimeneas marcan la ubicación de El Campo de Carmelo, Don Tito, el histórico comedor Fronteras y Santa Victoria, sobre el borde izquierdo de la calle que, del lado opuesto, bordea la renovada estación del tren que se detuvo aquí por primera vez en 1908.
Los restaurantes de campo Reina Mora, Don Quico, La Vieja Casona, La Cueva, La Querencia, La Chichita, Lo de Juan, El Mangrullo, El Gateado, Antenor y Lo del Tata, entre otros, apuntan directo al paladar de comensales poco habituados a los sabores más representativos del campo.
De entrada, el asado copa el centro de la escena, acompañado por tablas de fiambres, empanadas, quesos, berenjanas en escabeche, pastas, guarniciones y postres.
Restaurante de campo Lo del Tata, en Tomás Jofré.La tradición de la comida servida en porciones generosas fue introducida por Pedro Silvano desde que puso pie en el pueblo aun incipiente, en 1924.
Su almacén de ramos generales y comida surgió como una suerte de luz en el camino de los trabajadores rurales, a quienes Enriqueta Gatti de Silvano servía el suculento “matambre del resero”. El emprendimiento mantuvo sin interrupciones su llamativo poder de convocatoria y, actualmente, el comedor Silvano es el lugar más indicado de Tomás Jofré para deleitarse con una picada de jamón, salame y quesos y un plato de ravioles.
Los más lejanos antecedentes del pueblo devenido “polo gastronómico” en las últimas tres décadas puede también rastrearse en la historia que resguardan las paredes de ladrillo a la vista del almacén y comedor para 340 comensales, que Rolando Fronteras abrió en 1948 frente a la parada del tren que llegaba a Mercedes y Lobos. En la casa reconvertida en restaurante, un pequeño mueso de objetos antiguos propone repasar esa epopeya.
Restaurante Silvano, en Tomás Jofré.El efímero servicio de un tren turístico que llegaba a Tomás Jofré desde Mercedes fue el indicio de la recuperación del ramal del Ferrocarril Belgrano. Pero la ilusión duró apenas un par de años y se apagó en mayo de 2024.
as dos casillas de chapa que rompen el molde de las clásicas estaciones de tren construidas por inmigrantes ingleses, una vez más desactivadas, volvieron a fundirse con el predominante paisaje verde para que los turistas se acerquen a fotografiar esta bucólica escena.
Además de la parada ferroviaria, antes de la hora anunciada para la picada o después de la sobremesa, el más completo recorrido por el pueblo debería contemplar la capilla, los almacenes de campo, las tiendas de antigüedades, la feria de artesanos y productos de campo y un relajado paseo a caballo o en carruaje.
Típico paisaje de un domingo en Tomás Jofré, partido de Mercedes.Cómo llegar
- Hasta Uribelarrea: desde la ciudad de Buenos Aires son 91 kilómetros por Riccheri y Autopista a Cañuelas; en el Km. 82 girar a la izquierda y seguir 9 km.
- Micro 88 Línea Expreso Liniers desde Plaza Once hasta Uribelarrea, $ 1.156; tarifa social, $ 520.
- Combi Lobos Bus desde Bartolomé Mitre 1760 (CABA) hasta Uribelarrea, $ 19.800; pago online, $ 17.800 (www.lobosbus.com.ar).
- Tren de Constitución a Cañuelas con trasbordo en Ezeiza, $ 520 con SUBE o $ 1.100 en efectivo.
- Remís Plaza Cañuelas de Cañuelas a Uribelarrea para 4 pasajeros, $ 26.000 (02226- 15553508).
- Hasta Tomás Jofré: desde la ciudad de Buenos Aires son 99 kilómetros por Acceso Oeste hasta Luján y ruta 5; en el kilómetro 91 girar a la izquierda por la ruta 42 y seguir 8 km.
- Tren Sarmiento de Once a Mercedes con trasbordo en Moreno, $ 1.278 con SUBE o $ 1.858 en efectivo.
- Micro 57 Atlántida de Plaza Italia a Mercedes, $ 8.258; tarifa social, $ 3.838; desde Plaza Once, $ 7.534; tarifa social, $ 3.990.
- Remís para 4 pasajeros La Amistad desde Mercedes hasta Tomás Jofré, $ 25.000 (02324- 420-665).
Dónde alojarse
- En Uribelarrea, posada Como Entonces: habitación doble en posada con desayuno, wi-fi y parrilla, $ 117.000 entre semana y $ 153.000 sábado o feriado; en casa, $ 140.000 entre semana y $ 220.000 sábado o feriado. Para 4 personas, $ 180.000 entre semana y $ 215.000 sábado o feriado en posada; en casa para 4, $ 170.000 entre semana y $ 250.000 sábado o feriado (155- 4883828 / info@comoentonces.com / www.comoentonces.com.ar).
- Apart Brisas del Campo: habitación doble con wi-fi, gimnasio, parrilla, juegos infantiles, desayuno seco, bicicletas, heladera con freezer, microondas, vajilla, cafetera y pava eléctrica, $ 190.000; para 4, $ 280.000; para 5, $ 330.000; para 7, $ 440.000 (02226- 15683822 / info@brisasdelcampo.com.ar / www.brisasdelcampo.com.ar).
- En Tomás Jofré, cabañas La Soñada: para dos personas con parrilla, cocina, TV cable, wi-fi y juegos infantiles, $ 90.000; para 4, $ 125.000 (153- 7054612).
- Bungalows y glamping Altos de Jofré: dos días y una noche para dos personas con juegos infantiles, wi-fi, parrilla, canchas de fútbol y de tenis, pingo pong, TV cable, cocina, heladera y microondas, $ 135.000; para 4, $ 170.000 (153- 0040004 / 02324- 15525746 / contacto@altosdejofre.com.ar).
Cuánto cuesta
- En Uribelarrea: parrillada libre en La Uribeña, $ 33.000; plato de pastas, $ 20.000 promedio; picada para 2 a 4 personas, $ 32.000; locro, $ 25.000; chopp artesanal, $ 5.000 (02226- 15627831 / informes@cervezalauribenia.com.ar).
- Asado libre y guarniciones en La Presumida, $ 33.000 (02227- 15413753).
- Menú de cocina de autor y productos regionales en Sixto Cantina, $ 30.000; milanesa con papas para compartir, $ 20.000 (02226- 15684388 / 02226- 15537223).
- Merienda o brunch en El Retoño, $ 25.000 (156- 3509026 / 153- 8899039 / elretoniocasadete@gmail.com).
Restaurante de campo Santa Victoria, en Tomás Jofré.- En Tomás Jofré: entradas, pastas, parrillada con guarnición, postre y bebida en Santa Victoria, $ 40.000; de 4 a 9 años, 50% (02324- 15522091 / santavictoriareservas@gmail.com / www.santavictoriadejofre.com).
- Parrillada, ensaladas, bebida, postre y helado en La Vieja Casona, $ 40.000; de 4 a 10 años, 50% (02324- 15414545).
- Desayuno, almuerzo (entradas, bebida, carnes libres, pastas, guarnición y postre) y merienda en Fronteras, $ 42.000; de 6 a 12 años, 50% (02324- 15693150 / info@fronterasjofre.com.ar / www.fronteras.lamejorparrilaentomasjofre.com.ar).
Dónde informarse
- Uribelarrea: (02226) 431-009/432-428 / turismo@canuelas.gob.ar / www.canuelas.gob.ar
- Tomás Jofré: 0810-3330997 / turismomercedes@gmail.com / www.turismo.mercedes.gob.ar
