

Este tren se convirtió en uno de los recorridos turísticos más impactantes de Argentina y en una de las líneas ferroviarias más altas del mundo.
Se trata del Tren a las Nubes. La experiencia atraviesa la puna salteña hasta llegar al imponente Viaducto La Polvorilla, ubicado a 4.220 metros sobre el nivel del mar.
Además de su valor turístico, el tren representa una de las obras ferroviarias más importantes de Sudamérica.
La historia del ramal comenzó a fines del siglo XIX, cuando Argentina buscaba conectar el noroeste del país con Chile atravesando la Cordillera de los Andes.
El proyecto tomó impulso definitivo en 1921 bajo la dirección del ingeniero estadounidense Richard Maury, quien diseñó un sistema capaz de superar enormes desniveles sin utilizar cremalleras ni engranajes especiales.
Para lograrlo, el trazado incorporó zigzags, espirales, curvas y pendientes progresivas.
La construcción de Tren de las Nubes demoró casi 30 años debido a las complejas condiciones geográficas y climáticas de la región.
El punto más impactante del recorrido es el Viaducto La Polvorilla, inaugurado en 1939. La estructura posee 224 metros de largo, 63 metros de alto y se encuentra a 4.220 metros de altura.
Hoy, la experiencia del Tren a las Nubes combina trayectos en bus y tren.
La excursión comienza muy temprano en la ciudad de Salta, generalmente alrededor de las 7 de la mañana.
Desde allí, los pasajeros recorren unos 170 kilómetros por la Ruta Nacional 51 atravesando sectores de la puna y localidades como Campo Quijano, El Alfarcito y San Antonio de los Cobres.
Una vez en San Antonio de los Cobres, comienza el tramo ferroviario principal. El tren avanza lentamente entre cerros, formaciones rocosas y paisajes áridos hasta llegar al viaducto La Polvorilla, donde realiza una parada para que los pasajeros puedan recorrer la zona y tomar fotografías.
Luego, el recorrido vuelve nuevamente a San Antonio de los Cobres para regresar a Salta en bus.
Con el paso de los años, el Tren a las Nubes se transformó en uno de los grandes símbolos turísticos del NOA (Noroeste Argentino).
La combinación entre ingeniería ferroviaria, altura extrema y paisajes únicos mantiene vigente esta experiencia que atrae tanto a turistas argentinos como extranjeros.
Para muchos viajeros, el recorrido no solo representa una excursión turística, sino también una forma de atravesar algunos de los escenarios más impresionantes y desafiantes de Argentina.
